El RCD Espanyol cumple con la agenda venciendo a un más que digno Atlètic Lleida
El conjunto ilerdense luchó hasta el último minuto del partido, pero no fue suficiente
Previa: tensión por querer hacerlo bien.
Los equipos han empezado fuertes a calentar. Lo que pudiera parecer un día más en la oficina para unos, para otros es la oportunidad de lujo para ser la mirada de los mejores ojeadores de lo que, sabemos, es la mejor liga del mundo.
El Camp d’Esports se llenó de buena tarde, a falta de una hora para que iniciase el partido, la tribuna principal gozaba de un aforo que no se veía desde las épocas más gloriosas del estadi.
Todo estaba listo: las luces brillaban como nunca, el césped, más o menos, preparado para acoger este partido y, sobre todo, se sentía la encomiable tensión que tenía David para intentar derrotar a Goliat.
Los cánticos hostiles de la afición perica hacia el Barça afloraban mientras los jugadores hacían pasarela hacia lo que sería el choque de dos equipos de supuesta diferencia notable de nivel.
Primera parte: campana e inicio del combate
La primera ocasión llegó en el minuto 2, en la que intervino correctamente Pau Torres. Una defensa férrea del Atlètic estaba provocando que el conjunto de González Álvarez tuviera que sudar tinta para llegar.
Sin embargo, una mala mano de Joan Campins en el área, tratando de despejar el balón, provocó el primer penalti en el minuto 3 del partido.
Y llegó el primer gol
Enrique García fue el responsable de chutar el penalti y marcar el primer gol para el conjunto perico, adelantando a su equipo por un gol a cero. Después de esta situación, el Atlètic, tratando de subir una marcha, intentó ir al área rival constantemente.
Minuto 5 de partido, el conjunto de casa quiere vender cara la derrota, está luchando muy fuerte, forzando el córner un minuto después del citado anteriormente. Sacaría Samsó y, debido a un error fatal del guardameta perico, Ángel Fortuño, Aldo One devolvería las tablas para su equipo.
La presión de los ilerdenses estaba dando sus frutos, y el Espanyol empezaría a tratar de buscar la contra y el balón largo para llegar al área; la cual forzarían su primer córner en el minuto 8 de partido. Sin embargo, este no tuvo éxito para el equipo de González Álvarez.
Minuto 10 y el Espanyol se ha reencontrado, empieza a dominar la posesión del partido y a forzar ocasiones que darán fruto, una de ellas, al segundo córner del partido, el cual tampoco sería exitoso. Dicha posesión, bien se estaba notando en la llegada al campo, pero Dauda Koné y Sulé Sibidé hacían las delicias del respetable creando el muro que impediría que el Espanyol no estuviera ganando por uno o dos goles más.
El partido se enfrió un poco en el minuto 15. El conjunto perico se vio, en parte, frustrado por la actuación en defensa del Atlètic Lleida; estos no le estaban permitiendo trabajar en el área y tuvieron que recurrir al juego de pases para generar una ocasión de gol que visitó el primer anfiteatro.
Minuto 30 de la primera mitad y se pudo presenciar, nuevamente, un estancamiento del conjunto perico, el cual solo estaba mostrando destellos de la brillantez que puede dar. Sigue buscando su juego con el pase y yendo con cuidado en las contras, ya que el Atlètic ha encontrado, en estas, la causa perfecta para generar peligro.
Y fruto de una contra llegó una ocasión clarísima que casi materializa Aldo One en los primeros 35 minutos de este igualado encuentri. El Atlètic Lleida está cumpliendo su papel de David, frente a Goliat, que, asumimos, habrán tenido una charla seria en el descanso.
Bendita defensa del Atlètic que, una vez más, y en el minuto 40, Campins logró frustrar un uno contra uno clarísimo, arrebatándole la pelota en el último momento a Quique García, autor del primer gol, y forzando otro córner fallido por parte del conjunto Perico.
Hay que reconocer que el conjunto de Gabri García -recordemos que fue exjugador del Barça e imagino que debió vivir este encuentro con especial intensidad- ha salido con carácter, con actitud y creyendo que podían ganar este partido.
Segunda parte: mal inicio para los de casa
Y tal y como dice el inicio del título, el Espanyol ha arrancado la primera mitad como un miura embiste al macho que intenta usurpar a su hembra; Omar El Hilali realiza un centro que llega a un destino solitario: Quique García, quien materializaría de cabeza, el gol del desempate.
Parece que el Atlètic, en esta segunda mitad, está siendo consumido por la presión de un equipo de primera, ya que está cometiendo errores en defensa, que bien podría costarles un gol más; un error de Daudá ha provocado una ocasión clarísima del español.
A pesar de que los ilerdenses están llegando, ocasionalmente, al área, no están siendo capaces de encontrar su juego. Sin embargo, el Espanyol ha encontrado un juego efectivo y que está minando la estamina del Atlètic.
Minuto 65 y el partido adoptó una tónica agresiva. Por un lado, el Atlètic intentaba aprovechar cualquier balón robado. Por otro lado, el Espanyol intentaba seguir dominando y ello propiciarían choques continuos, saques de falta y el rugido intenso de las aficiones, quienes se repartían cariñitos entre ellos.
Saque de banda peligroso
Una dura entrada de Moró Sibidé provocó una ocasión clarísima del Espanyol. Esta no lograría materializarse -algunos pudimos escuchar touchdown, de lo lejos que se fue-. Todo ello siguió trayendo consigo entradas duras y una tensión entre aficionados que iba acrecentando por momentos: insultos, cánticos folklóricos y gritos diversos.
Entra Expósito ¿a cerrar el partido?
Tras una ocasión clarísima que casi materializa Moró en toda la escuadra, Manolo González decide meter en juego a Eduardo Expósito para tratar de sentenciar el partido; un encuentro que, insisto, está siendo realmente interesante y mucho más apretado de lo que esperábamos.
Final del partido: desenlace esperado, pero con un nudo sorprendente
Seamos sinceros: ¿quién, a parte de los familiares de los jugadores, iba a esperar tal oposición por parte del Atlètic Lleida? Mientras el RCD Espanyol salió dispuestos a ganar el partido contra un equipo fácil. Los de Gabri salieron con las ondas cargadas a matar a Goliat. Crearon ocasiones, hicieron fallar al portero, ejercieron sufrimiento a todos y cada uno de los jugadores del conjunto de Manolo González y, sobre todo, se han ganado el respeto de la competición.
Cabeza alta, muchachos, esto no ha sido una derrota, ha sido una lección de lucha y coraje, en el que se impuso la experiencia y esta, en la rueda de prensa, les reconoció su hazaña en esta noche mágica para el Atlètic Lleida. Ojalá, un servidor, pueda seguir cubriendo otro partido de Copa en el Camp d'Esports, aunque ello suponga esperar hasta el año que viene.
Los jugones del partido
Y en rueda de prensa...
Rueda de prensa de Joan Campins y Pau Torres después del partido.

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